Traslación de la Tierra: definición, características, consecuencias y más

La traslación de la Tierra es un movimiento que nos permite concebir el mundo como es actualmente, es el principal responsable del cambio de las estaciones a lo largo del año, en este articulo te hablaremos todo lo que deberías saber acerca de la traslación de la Tierra.

Definición de la Traslación de la Tierra

La traslación de la Tierra se refiere al movimiento de este planeta alrededor del Sol, que es la estrella focal del grupo planetario cercano. La Tierra retrata su entorno como una órbita elíptica. Ante la posibilidad de que la posición explícita de una estrella se tome como referencia, la Tierra cumple una vuelta total en un año sideral, cuyo término es de 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9.7632 segundos. El año sideral es de mínima importancia practica. Para los ejercicios terrestres, es más crítico medir el tiempo según lo indicado por las estaciones.

Velocidad

El círculo de la órbita del movimiento de traslación de la Tierra tiene un borde de 940 millones de kilómetros, con una separación normal al Sol de 149.597.870 km, una separación conocida como la unidad astronómica (U.A.). A partir de esto se establece que la Tierra se mueve en el espacio a una velocidad normal de 107.227 km / h,  o 29.8 km / s, en el plano eclíptico. (Dado que el círculo es curvo y no redondeado, la velocidad no es consistente,  oscila entre 30.3 km / s de la velocidad máxima en el perihelio y 29.3 km / s de la velocidad mínima en el afelio).

Afelio y perihelio

La traslación de la Tierra (orbital elíptica) hace que tarde o temprano la Tierra esté en el lugar del su órbita más alejado del Sol, llamado afelio, una realidad que ocurre en julio. Para entonces la separación al Sol es de 152.098.232 km. Comparativamente, el punto de la órbita más cercano al Sol se llama perihelio, ubicado a 147.098.290 km de distancia.  Este ocurre en enero.

Características de la traslación de la Tierra

Las ilustraciones de la órbita del movimiento de traslación de la Tierra pueden provocar perplejidad y confusión. Para hacerlos más claros, se habla del círculo como una elipse de gran excentricidad. Aunque, en toda la actualidad, la mayor variación máxima de la distancia al medio es de 1.39%, lo que entre los ejes más largos y más breves, en un diseño de 10 cm, implica una distinción de solo 1.4 mm: intangible por el ojo humano.

La Tierra retrata cada año alrededor del Sol un recorrido elíptico llamado órbita. Para un espectador situado en el espacio sobre el eje norte terrestre, este desarrollo está en sentido contrario a las manecillas del reloj. El tiempo que usa la Tierra para terminar su «periplo» alrededor del Sol es de 365 días con 6 horas, aproximadamente, una era secuencial, que sin duda llamamos el año. Nuestro planeta representa una trayectoria circular de 930 millones de kilómetros, a una separación normal de 150 millones de kilómetros del Sol. El sol está en uno de los focos de esta elipse. Las variaciones por las cuales este desarrollo puede ser estimado y visto son:

Año tropico o año de sol: Es el lapso de un retorno total a su órbita, que es 365.242198 días de tiempo normal solar: 365 días, 5 horas, 48 ​​minutos y 46 segundos. En esta estimación, se toma como referencia un meridiano en el que la Tierra se opone al Sol dos veces consecutivas.

Año sideral: Es el tiempo que pasa en la Tierra para pasar por un mismo punto en su órbita, tomando como referencia las estrellas. En general, utilizado por los cosmólogos, es la estimación más exacta de un año. Su longitud es de 366.256436918716 días siderales. Es proporcional a 365.256363 días normales de sol: 365 días, 6 horas, 9 minutos y 10 segundos.

En ocasiones antiguas se confiaba en que todo el sistema planetario cercano girara alrededor de la Tierra (hipótesis geocéntrica), hasta el punto en que Nicolás Copérnico propuso la hipótesis heliocéntrica, en la que se aclara que todo el grupo planetario cercano gira alrededor del Sol (es la utilizada en la actualidad).

Consecuencias de la traslación de la Tierra

La tendencia de inclinación del eje de rotación terrestre también apoya la progresión de las estaciones. Los cambios de estaciones son más articulados en las latitudes centrales. Son constantemente recíprocos (inversos) en los dos lados del ecuador de la Tierra. De esta manera, por ejemplo, cuando en España es invierno, en Argentina es verano y al revés.

Estas diferencias no se deben a la manera en que la Tierra está bastante alejada del Sol, se debe a que durante el año la traslación de nuestro planeta hace que los rayos solares alcancen todos los lados del ecuador con varias tendencias de giro (u oblicuidad de la eclíptica) según lo indicado por la temporada del año.

En nuestros tiempos, el perihelio ocurre alrededor del 3 de enero, y el afelio ocurre alrededor del 4 de julio. La separación variable entre la Tierra y el Sol crea una expansión de aproximadamente el 6,9% en la energía emitida por el sol que logra que la Tierra contraiga el perihelio y el afelio.

A medida que el lado sur del ecuador se inclina hacia el Sol alrededor de un tiempo similar al que la Tierra alcanza su punto más cercano al Sol, la mitad sur del globo recibe algo más de energía del Sol que el lado norte del ecuador, de manera consistente. En cualquier caso, este impacto es considerablemente menos resaltante que la diferencia total en la energía debido a la tendencia de la inclinación del eje de rotación de la tierra, y toda la abundancia de energía es consumida por la cantidad más notable de agua en el hemisferio sur.

Rotación y traslación de la Tierra

Es un desarrollo que realiza la Tierra al girar en el eje terrestre, este corta a la superficie en dos puntos llamados “polos”. Una vuelta total, tomando como referencia las estrellas, continúa 23 horas con 56 minutos y 4.1 segundos y se llama “día sideral”. En el caso de que tomemos el sol como referencia, este mismo meridiano pasa ante nuestra estrella en un periodo de 24 horas y este es llamado “día solar”.

Los aproximadamente 3 minutos y 56 segundos de distinción se deben a la forma en que en ese período de tiempo la Tierra ha progresado en su órbita y debe girar más de un día sideral para terminar un día solar. La principal referencia tomada por el hombre fue el Sol, cuyo desarrollo obvio, originado en el giro de la Tierra, decide el día y la noche, dando la sensación de que el cielo gira alrededor del planeta. En la utilización casual del dialecto, la palabra día se utiliza para asignar el período que se denomina en astronomía como “día solar” y se relaciona con el tiempo orientado al sol.

Estaciones del año

Las estaciones en las que las condiciones climáticas predominantes se mantienen, en un área específica, dentro de un rango específico. Estos períodos son regularmente cuatro y duran aproximadamente tres meses y se llaman: primavera, verano, otoño e invierno.

Las estaciones se deben a la tendencia de inclinación del eje de giro de la Tierra en relación con el plano de su órbita respecto al sol, lo que implica que algunos distritos obtienen medidas distintivas de la luz del día dependiendo de la estación, debido a la duración del día y con varias potencias según la inclinación del sol en el horizonte (ya que la luz del día debe cruzar la atmósfera con una tendencia más prominente o menor según la estación a la que se hace referencia, en otras palabras, según la mayor o menor).

En los lugares centrales de la Tierra (donde pasa el paralelo de 0 °) las estaciones son solo dos: la estación seca y la estación tormentosa; Ya que el régimen de precipitación difiere radicalmente, sin embargo, la temperatura no cambia mucho. Desde el séptimo paralelo, los cambios regulares se observan, aunque considerablemente más desde la perspectiva de las lluvias que desde la temperatura.

De esta manera, dependiendo del alcance y la altura, los cambios meteorológicos durante el año pueden ser insignificantes, como en la zona tropical, o más extremos, como en las zonas de latitud media (contando las zonas subtropicales), donde ocurren claramente las cuatro estaciones, que Son primavera, verano, otoño e invierno y que influyen en los seres vivos. En general, a pesar del hecho de que hay cuatro estaciones, hay zonas de la Tierra donde solo hay dos, verano e invierno (zonas de tormenta de lluvia, zonas de sabana intertropical, etc.).

Clasificación de las estaciones

Existen cuatro técnicas fundamentales para separar el año en estaciones:

  • La técnica astronómica, que depende de ocasiones astronómicas identificadas con la situación de la tierra con respecto al sol.
  • La técnica meteorológica, que depende de las ocasiones climáticas, particularmente de la temperatura.
  • La técnica fenológica, que depende de ocasiones identificadas con cambios en la naturaleza después de algún tiempo (fauna y vegetación).

Técnica astronómica

En cosmología, los solsticios y equinoccios controlan el inicio de su estación particular. Por ejemplo, el solsticio de invierno es el día del año con menos horas de luz que demostraría el comienzo de esa temporada.

Traslación de la Tierra

Primavera: Habitualmente comienza con el equinoccio de primavera y se cierra con el solsticio del verano, aunque astronómicamente comienza alrededor del 21 de marzo en el lado norte del ecuador y el 23 de septiembre en la mitad sur del globo.

Verano: Generalmente comienza con el solsticio de verano y termina con el equinoccio de tiempo de otoño, mientras que cósmicamente comienza alrededor del 21 de junio en el lado norte del ecuador y el 21 de diciembre en la mitad sur del globo.

Otoño: Por lo general, comienza con el equinoccio antes de otoño y termina con el solsticio de invierno, mientras que cósmicamente comienza alrededor del 23 de septiembre en la mitad norte del mundo y el 21 de marzo en el lado sur del ecuador.

Invierno: Normalmente comienza con el solsticio de invierno y cierra con el equinoccio de primavera, mientras que cósmicamente comienza alrededor del 21 de diciembre en el lado norte del ecuador y el 21 de junio en la mitad sur del globo.

Debido a la cálida latencia de la atmósfera de la Tierra y sus mares, la atmósfera de cada lugar está un poco desfasada en cuanto a los momentos de insolación solar mayor y menor. Por ejemplo, en el lado sur del ecuador, el día de la insolación más prominente es el 21 de diciembre, sin embargo, la masa de tierra y mar tiende a tardar en calentarse y la mayor temperatura se da en enero, varios meses después. (Ver Articulo Sobre:  fusión nuclear).

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