Jocelyn Bell Burnell: Toda la información sobre ella

Jocelyn Bell Burnell, una mujer que tuvo que luchar con una sociedad machista para lograr ser astrofísica, pero no fue su único logro, también fue quien descubrió la existencia de los púlsares. ¿Quiere conocer la vida de esta gran mujer?, lo invitamos a leer este artículo donde incluiremos su biografía y logros profesionales.

JOCELYN BELL BURNELL

Biografía de Jocelyn Bell Burnell

Susan Jocelyn Bell Burnell, nació en Belfast la capital de Irlanda del Norte el 15 de julio de 1943. Su padre G. Phillip Bell era arquitecto y fue quien diseñó el planetario Armagh, ubicado en la ciudad del mismo nombre en Irlanda del Norte.

Su amorosa madre se llamaba M. Allison Bell, Jocelyn fue su única hija. El padre de Jocelyn era muy estudioso y tenía una gran biblioteca, era el lugar de encuentro común entre ella y su padre quien siempre la animaba a leer. A ella le llamaban la atención los libros de astronomía.

Jocelyn salía del común cuando le hacían la pregunta de rigor, ¿Qué quieres ser cuando seas grande? y siempre respondía lo mismo “quiero estudiar física”, mientras otros niños de su edad querían ser médicos, bomberos o veterinarios y al final fueron en realidad abogados, ingenieros y docentes, Jocelyn Bell Burnell estudió Física.

A pesar de que para la época las mujeres en su mayoría se dedicaban a oficios del hogar, Jocelyn se enfrentaba al sistema y a mediados de los años 50 en Irlanda del Norte, estaba decidida a estudiar en la universidad. Para la fecha, ya se había leído todos los libros que se encontraban en la biblioteca de su padre, la cual se caracterizaba por estar repleta de textos científicos.

JOCELYN BELL BURNELL

A pesar de encontrar obstáculos sociales desde la preparatoria, ya que a las clases de ciencias solo dejaban entrar a los varones, mientras que las hembras iban a otro tipo de clase, ella logró convencer al director para que junto con dos amigas las aceptaran en la cátedra de Física. Por fin se encontraba estudiando lo que deseaba, pero extrañamente siendo excelente reprobó la materia. Cuando tenía 11 años, sus padres la enviaron a la Mount School en York, Inglaterra, era un colegio solo para chicas.

En este colegio tuvo un maestro que le enseñó que en realidad la física era sencilla, ella lo reconoce como un gran maestro, que la motivó y la hizo ver la posibilidad de ser una física y desde ese momento supo lo que quería hacer en su vida. Llegó a ser la única mujer que estudiaba en la Universidad de Glasgow, esta universidad había sido fundada en el año 1451 y era un centro de estudio de renombre.

Tuvo que sufrir el abuso por parte de sus compañeros de clases, todos hombres, los cuales siempre que Jocelyn ingresaba a clases o se subía al estrado a realizar alguna intervención, la fastidiaban de manera irrespetuosa con gritos y silbidos.

Además, si los gritos y molestias por parte de sus compañeros, la hacían mostrar un gesto de vergüenza o se ruborizaba, entonces las consecuencias eran peores, porque se sumaban incluso los que se habían mantenido en silencio, al abucheo ruidoso y denigrante. Sin embargo, nada de esto sería un obstáculo para Jocelyn Bell.

La manera que encontró para hacer frente a este tipo de molestas situaciones fue mostrarse como en realidad no era, una persona fría y seria. Luego fue admitida en la Universidad en Cambridge, en donde al menos había una mujer además de ella. Sin embargo, Jocelyn siempre temía que podía perder su matrícula de estudios, no eran tiempos fáciles para las mujeres, que deseaban incursionar en un mundo que se creía era solo para los hombres.

JOCELYN BELL BURNELL

Trabajó en el departamento de radioastronomía y su tutor de tesis de grado era un profesor que trabajaba en la localización de objetos brillantes, conocido con el nombre de cuáseres, que viene siendo un cuerpo celeste de fuente astronómica de energía electromagnética, que incluye radiofrecuencias y luz visible.

Estos objetos debían ser ubicados en el espacio a través de ondas de radio. Jocelyn Bell Burnell siempre fue una persona comprometida y amante de lo que hacía y estudiaba, por lo que era muy proactiva, por ello se involucró en la construcción del telescopio que serviría para detectar este tipo de objetos y además trabajó incansablemente en el análisis de los datos que se iban obteniendo.

Su análisis logró identificar una señal que se repetía y luego se dieron cuenta que no se repetían, sino que eran varias señales. De esta manera descubrieron los púlsares, que son estrellas de neutrones y fueron identificadas por Jocelyn Bell Burnell.

Jocelyn contrajo nupcias con Martin Burnell, del matrimonio nació su único hijo llamado Gavin Burnell quien nació en el Reino Unido en el año 1973. Lamentablemente el matrimonio entre Joselyn y Martin terminó en divorcio.

JOCELYN BELL BURNELL

Vida profesional

Jocelyn Bell estudió en la Universidad de Glasgow, en la que obtuvo el titulo de licenciatura en Filosofía Natural, de esta manera era llamada “La Física” en la universidad. Se graduó con altos honores en el año 1965 y posteriormente logró su ingreso en el año 1969 en la Universidad de Cambridge, para realizar el doctorado.

Estando en Cambridge asistió a New Hall y trabajó con Antony Hewish, un destacado radioastrónomo británico que, como se indicó anteriormente, trabajaba en la localización de objetos brillantes, conocido con el nombre de cuáseres.  En julio del año 1967, Jocelyn Bell detectó una señal que estaba pulsando con gran regularidad, la misma mostraba una frecuencia que podía ser reconocida por tiempo regular de aparición. En principio la señal fue llamada “Little Green Man 1” (LGM-1).

Luego determinaron que se trataba de una estrella de neutrones reconocida hoy en día como púlsares. Actualmente la estrella descubierta por la astrofísica Jocelyn Bell lleva el nombre de PSR B1919+21. ​Este fue solo el comienzo de una vida profesional llena de mucho trabajo y enseñanza.

En el año 1968 comienza a trabajar en la Universidad de Southampton, allí estuvo hasta el año 1973. En el año 1974 ingresa como profesora a la University College de London hasta el año 1982. Sin tomar descanso, ingresó en el Royal Observatory, Edimburgo en donde estuvo hasta 1991. Aún siendo profesora de las Universidades antes señaladas de manera paralela desde 1973 hasta el año 1987, realizó el trabajo de tutora, consultora, examinadora y profesora en The Open University.

JOCELYN BELL BURNELL

Fue Gerente en el proyecto del Telescopio James Clerk Maxwell en Mauna Kea, Hawái. Al salir del Royal Observatory ingreso como profesora de Física en la Open University en el año 1991, en donde se mantuvo por diez años. También estuvo en la Universidad de Princeton en los Estados Unidos como profesora visitante.

Fue Decana de Ciencias en la Universidad de Bath en el año 2001 hasta el 2004, compartiendo responsabilidad como presidenta de la Royal Astronomical Society a partir del año 2002 hasta 2004. Fue profesora visitante de astrofísica en la Universidad de Oxford y miembro de Mansfield College. Definitivamente una mujer incansable, también llegó a ser presidenta del Instituto de Física entre 2008 y 2010. Aún se mantiene activa dictando conferencias y promoviendo a la mujeres y jóvenes de ciencia.

Aportaciones a la astrofísica

Por supuesto que uno de los mayores aportes realizados al mundo de la astrofísica por parte de la Dra. Jocelyn Bell Burnell fue el descubrimiento de los púlsares. Este descubrimiento fue escrito en un paper científico en el año 1968, para ese entonces Jocelyn tenía apenas 24 años, siendo una estudiante de doctorado, fue su tutor quien firma como autor principal del mismo, aunque en realidad quien detecta la señal es Jocelyn Bell.

Ella describe el púlsar o radiopúlsar, como un faro. Señala que se puede inferir que es un cuerpo muy compacto, que rota sobre sí mismo y emite radio ondas. Aún con mucha información por dar en el momento cumbre de sus inicios profesionales, en las entrevistas estaban más interesados de su vida personal.

Se trataba de una mujer que había formado parte del mayor descubrimiento en el mundo de la astrofísica de la época. Luego de este magnífico aporte, en el año 1974 fue otorgado el Premio Nobel de Física a los descubridores de los Púlsares y el nombre de Jocelyn Bell Burnell, no estuvo en la lista.

Pero los aportes de Jocelyn Bell Burnell van más allá de la astrofísica, otro aporte utilizando su propia experiencia, es la promoción del cambio en el mundo de la ciencia en referencia a la participación de las mujeres y el reconocimiento del trabajo que realizan.

Jocelyn Bell Burnell trata desde hace muchos años de hacer visibles a las mujeres científicas. Ella a pesar de no haber sido reconocida con el Premio Nobel de Física, no se dio por vencida, se mantuvo trabajando un poco de bajo perfil, es verdad, hasta que se dio cuenta que su experiencia podía ayudar a muchas mujeres científicas.

Las mujeres como género siempre han tenido que abrirse paso en un mundo de hombres, pensado por hombres y entendido por hombres, pero Jocelyn reconoce un avance y en conferencias dictadas por ella misma, deja ver que se avanza hacia un mundo científico que debe fortalecerse en la diversidad, debe estar conformado por hombres y mujeres.

Que el estigma sobre el cual las mujeres, incluyéndose, han tenido que abrirse paso, es creado por las culturas de cada país y que eso demuestra que el problema no está en el cerebro de las mujeres. La diversidad hace que los grupos de investigación sean robustos, flexibles y exitosos.

Celebra el hecho de que ahora en algunos países los hombres científicos deban tomarse una licencia para ser padres cuando nace un hijo, lo que le quita un poco de peso de los hombros de las mujeres científicas, que siempre han sido señaladas por ser madres, esposas y amas de casa.

Por lo tanto, la ausencia de reconocimiento en la entrega del Premio Nobel al descubrimiento de los púlsares en el año 1974, es solo la prueba de que Jocelyn Bell Burnell, puede hablar con toda libertad sobre la discriminación del género femenino en el mundo de la ciencia y ser la prueba viviente y promotora de la necesidad de un cambio, en donde las mujeres también deben involucrarse y crear redes que las fortalezcan en el mundo científico para que sean tratadas como iguales.

Reconocimientos

Jocelyn Bell Burnell no recibió el Premio Nobel de Física en el año 1974 otorgado a los descubridores de los púlsares. A pesar del descontento exprofeso de muchos colegas, ya no había nada que hacer en referencia a ello.

Sin embargo, su trabajo incansable la hizo merecedora del  premio Breaktrough Especial. Es uno de los premios que ha sido creado por un grupo de millonarios independientes, para reconocer el trabajo siempre muy mal remunerado de los científicos. Este premio en realidad es uno de los mejores del mundo, entrega 3 millones de dólares a los galardonados.

El trabajo de Jocelyn Bell Burnell dio por fin sus frutos. Ella dice que ha hecho las paces con ese momento en el que fue ignorada y ha preferido invertir su energía en la recaudación de fondos para ayudar a los jóvenes que aspiran hacer ciencia. Es la manera más noble de reparar ese lapsus que hubo con aquel premio Nobel de Física. Señaló que el dinero del premio será utilizado al financiamiento de mujeres, etnias minoritarias y estudiantes refugiados.

Anteriormente a este, su último reconocimiento en metálico, le había sido otorgada la Medalla Michelson del Instituto Franklin en el año 1973. También el Premio J. Robert Oppenheimer Memorial del Centro de Estudios Teóricos de Miami. Recibió el Premio Beatrice M. Tinsley de la Sociedad Astronómica Americana en el año 1987 y fue galardonada con el Magellanic Premium de la Sociedad Filosófica Americana.

Pero eso no es todo, Joselyn Bell Burnell también recibió el Jansky Lectureship del Observatorio Radioastronómico Nacional, y la Medalla Herschel de la Royal Astronomical Society en el año 1989. Son muchos los reconocimientos y títulos honoríficos, entre ellos la Orden del Imperio Británico como Comandante y la Royal Society.

Más recientemente fue galardonada con la Medalla de Oro de la mayor institución científica española en el año 2015. Su postulación fue propuesta por la Comisión Mujeres y Ciencia del CSIC. Actualmente Jocelyn Bell Burnell es Presidenta de Honor de la Burnell House en la Escuela de Gramática Cambridge, en Ballymena, Irlanda del Norte y miembro activo de la Religious Society of Friends.

Definitivamente a Jocelyn Bell Burnell tal como lo hizo saber ella misma, le ha ido mejor sin el Premio Nobel. El intento fallido de invisibilizarla como una mujer científica fue totalmente revertido por su constancia, perseverancia, entrega y ética de trabajo. El cambio hacia un mundo científico diverso  es definitivamente, el mejor reconocimiento que puede recibir esta increíble mujer de ciencia Jocelyn Bell Burnell.

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